Agricultura

En un contexto global marcado por el aumento de la población y por los cambios en los hábitos de consumo, es imprescindible aumentar la producción de alimentos sanos y nutritivos de forma sostenible. Es por ello que el tema central del área de agricultura será el manejo integral y responsable del suelo, un recurso estratégico para la agricultura sostenible y la provisión de alimentos.

Durante el 2018 habrá tres reuniones de Agricultura: las de deputies serán del 12 al 14 de marzo y del 26 al 27 de julio, mientras que la reunión ministerial será el 27-28 de julio. 

Suelos sanos para la demanda de la agricultura global

Los suelos son recursos limitados y no renovables -al menos en el curso de una vida humana- y, por lo tanto, los gobiernos deben abordar el tema de forma sistemática e integral. Además, los suelos colaboran con la regulación del clima porque constituyen un importante almacén de carbono, lo que contribuye a balancear las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero. De esta manera, suelos sanos, fértiles y productivos son necesarios para la seguridad alimentaria y la salud humana, y su preservación es crucial para el desarrollo sostenible y el medio ambiente.

Desafíos en común

El gran objetivo del área es continuar con los trabajos iniciados en la presidencia francesa en 2011 y en los G20 que le siguieron. En tal sentido, esperamos que uno de los principales resultados de las reuniones sea la adopción de una declaración ministerial en la que los máximos responsables de las carteras agrícolas pongan en común los desafíos que enfrentamos para lograr la meta de alimentar al mundo con alimentos saludables y nutritivos a través de una agricultura moderna, competitiva y sustentable.

Monitoreo de resultados

Por primera vez se implementará  el ejercicio de monitoreo de las iniciativas lanzadas en materia de agricultura en el marco del G20 de 2011. Durante la presidencia alemana, se acordaron los términos de referencia para implementar este ejercicio y se buscará contar con el apoyo de todos los países y los organismos internacionales para garantizar la coherencia del trabajo.